Alejandro
Encinas Rodríguez
15 de diciembre de 2017
Elecciones
en Edomex, ejemplo de la putrefacción
La apuesta es fragmentar la votación de la oposición, generar
candidaturas sin partido que debiliten el voto de inconformidad y ganar la
elección por pequeño margen
IRMA ROSA MARTÍNEZ A. 15/12/2017 05:02 A.M
Elecciones en Edomex, ejemplo de la
putrefacción de la democracia
(Cuartoscuro)
Han fracasado todas las reformas político-electorales que se han
realizado para garantizar elecciones limpias en nuestro país. Después de cada
modificación se han encontrado formas nuevas de burlar la ley por lo que ya se
requiere un cambio de régimen político hacia
Y como parte de ese fracaso destaca que "no se logró realmente
tener autoridades electorales imparciales, sino que se volvieron cómplices de
muchas de violaciones en el proceso electoral".
Autor del libro "El fracaso del sistema electoral en México.
Las elecciones en el Estado de México 2017", apunta que necesitamos un
cambio de régimen donde haya mecanismos de control y contrapeso que permitan
superar la impunidad que existe en la violación de la ley.
En entrevista con La Silla Rota, el ex colaborador de Andrés
Manuel López Obrador reconoce que hay tendencias autoritarias en todos los
signos partidistas. "Aquí hay una nostalgia por el presidencialismo
absoluto. Tenemos que renunciar a esa visión de país. Todos tenemos que
renunciar a esa visión si queremos realmente una democratización de la vida pública
del país"
Asegura que quien logre la alternancia en las elecciones de 2018
debe asumir un compromiso democrático para no repetir todas las prácticas que
han caracterizado al presidencialismo autoritario en México.
"Tiene que ver con la alternancia y que esa alternancia no
termine por reproducir el mismo modelo político. Vicente Fox tuvo una
oportunidad irrepetible para haber dado un paso en la transición democrática
del país y optó por aliarse con lo peor del pasado priísta", destaca. “
Fin a facultades metaconstitucionales del Presidente
"Ya se agotó el ciclo de reformas político-electorales. Nos
hemos estado cuidando tanto de que nadie meta las manos en las elecciones que
hay una sobrerregulación de los procesos y, paradójicamente, esta
sobrerregulación ha facilitado la creación de instrumentos para burlar la
ley".
El ex presidente de la Mesa Directiva de la Asamblea Constituyente
y ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, hoy legislador independiente,
considera que en un sistema presidencialista como el nuestro, un primer paso
debe ser un régimen semiparlamentario, en el que se acoten las facultades del
presidente de manera mucho más puntual y se establezcan controles
parlamentarios en el ejercicio del poder.
"Hay terminar de una vez por todas con todas las facultades
metaconstitucionales que sigue teniendo el presidente".
En el libro hay dos ideas fundamentales: mostrar el fracaso de los
intentos por llevar a la ley reglas que permitan evitar la distorsión de la
votación por actores ajenos al proceso; y evidenciar el sistema de operación
política en el ámbito local y federal, que contraviene la ley pero que resulta
exitoso para conservar el poder, como ocurrió en el Estado de México.
Al abundar en la primera idea, Encinas Rodríguez recuerda que la
más reciente reforma electoral tuvo dos objetivos centrales: eliminar el
secuestro que tenían los gobernadores de los institutos electorales en los
estados, y evitar que el uso del dinero fuera el factor determinante de la
elección.
"Y ni uno y
ni otro objetivos se lograron porque no solamente se mantiene el secuestro de
los gobernadores sobre los órganos electorales locales sino que en el propio
INE ha venido configurándose una mayoría vinculada con el gobierno. Y la
posibilidad de que se llevara a cabo una auditoría en tiempo real de los gastos
de campaña de los candidatos pues no se cumplió".
Agrega que el órgano de fiscalización del INE no solamente no
llevó a cabo su función sino que además fue tolerante al uso indebido de
recursos, al rebase de topes de gastos de campaña e incluso violaciones
elementarles a la última reforma electoral donde estaba prohibida la
distribución de utilitarios, de tarjetas de monederos electrónicos y que se
utilizaron abiertamente en la campaña.
Edomex,
laboratorio político del 2018
Con respecto al sistema de operación política tanto en lo local
como en lo federal, pone el caso del Estado de México y recuerda que todo el
gabinete del gobierno federal se incorporó a la campaña del Estado de México
como también lo hicieron todos los miembros del gabinete del gobierno del
estado.
Esa estrategia, dice, da cuenta de que ya el fraude no se da el
día de la jornada electoral sino que es un proceso continuo a lo largo de los 6
años de ejercicio de gobierno.
"Al gobierno no le interesa acabar con la pobreza porque en
ella reside su voto duro y eso les permite tener un colchón de votos para
enfrentar adversidades. Y esta operación directa del gobierno ha llevado a que
tengamos procesos electorales más competitivos por la polarización política que
existe en el país, pero también donde van perdiendo legitimidad los partidos
triunfantes".
Indica que el caso del Estado de México es muy emblemático. Y
advierte:
"El estado de México fue el ejercicio de una forma de
intervenir en las elecciones, fue el laboratorio político de lo que se quiere
llevar adelante en la elección del 2018, en el que lo importante es
fragmentarla votación de la oposición, generar candidaturas sin partido que
debiliten el voto de inconformidad, el voto antisistémico que es algo que se ha
venido consolidando, y ganarla elección sin importar lo pequeño del margen de
diferencia entre los partidos".
El escenario de 2018, agrega, es que el partido que gane la
elección lo va a hacer con el porcentaje más bajo de votación registrado en la
historia de los procesos electorales en nuestro país y con una muy pequeña
diferencia entre el primero y segundo lugar.
"Hay un debilitamiento de la legitimidad de las autoridades
electas".
Semiparlamentarismo
depende de la alternancia
En opinión del senador Encinas, un primer paso es la alternancia
derivada de una manifestación clara del electorado contra el orden establecido,
contra el status quo. No debe ser sólo un voto antisistémico, sino un voto que
llame a la transformación del país, dice.
"Lamentablemente
siempre hay la tentación de mantener una presidencia fuerte; una centralización
del poder político se ha impuesto sobre la posibilidad de hacer cambios en el “
modelo de desarrollo del país".
¿Cree que esto pueda ocurrir? Porque lo mismo veo tendencias
autoritarias de un lado que de los otros.
Yo estoy de acuerdo, yo coincido contigo. A todo mundo le encanta
la centralización del poder público, no su distribución. Y lo importante es la
distribución del poder público tanto en los estados y municipios como entre los
poderes de la unión.
En su opinión también hay que avanzar hacia un nuevo sistema de
partidos en donde éstos representen causas, ideas y no solamente los intereses
de las burocracias que los dirigen.
Sobre cómo viene el 2018, el ex perredista apunta que hemos
llegado a extremos ridículos en donde lo único que interesa es la preservación
del poder y no su transformación.
"Y esto
habla no solo del divorcio que tienen los partidos de las causas sociales sino
de su propia militancia. Yo no veo a los militantes del PRD votar por el
expresidente del PAN. Ya lo veremos. Yo veo a muchos panistas votando por el
candidato más panista que es el candidato del PRI. Yo no veo a muchos priístas
votando por Meade".
Asegura que va a haber una recomposición del voto y que habrá una
rebelión de las militancias partidarias contra las decisiones que han tomado
sus dirigentes respecto de las candidaturas.



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