fotos aer

fotos aer

“La Constitución ordena la separación clara entre el Ejército y la política. Cuando se rompe esa frontera se presentan excesos, como los ocurridos durante la guerra sucia en los años 70; entonces el Ejército se convirtió en instrumento de combate contra la disidencia política”.

Alejandro Encinas Rodríguez
Coordinador de los diputados del PRD
LXI Legislatura


 
Alcaldías CDMX
Alejandro Encinas Rodríguez
El Universal
Martes 17 de Mayo de 2016

Aunque la discusión en torno a la Constitución de la Ciudad de México se ha centrado en el tema de los derechos humanos y civiles que debe mantener a la naciente entidad como en la avanzada en el ejercicio de libertades en el país, uno de los temas más importantes que habrá que resolver es el de las alcaldías que conformaran  la unidad básica de organización interna de la Ciudad, a partir de demarcaciones conformadas por habitantes, territorio y autoridades políticas democráticamente electas.
La creación de estos órganos político administrativos implicará el replanteamiento de la administración pública de la Ciudad, dejando atrás los gobiernos unipersonales de las actuales delegaciones políticas que han dado lugar a la existencia de verdaderos cacicazgos, para dar paso a órganos colegiados de gobierno integrados de manera plural en concejos que además de la supervisión y vigilancia del buen desempeño de los diversos programas y acciones de la administración pública y del ejercicio del gasto, será el contrapeso al titular del gobierno, el Alcalde, favoreciendo la fiscalización y rendición de cuentas.
Las nuevas Alcaldías abren además una oportunidad para avanzar en el diseño de nuevas formas de gobierno y de relación de los ciudadanos con la autoridad, estableciendo modalidades novedosas para la participación ciudadana en los asuntos públicos, que aunados a los instrumentos de democracia directa que la Constitución ha de establecer (plebiscito, referéndum, revocación de mandato, entre otros),        permitan el reconocimiento de la diversidad cultural de la sociedad capitalina, de sus pueblos originarios, sus barrios y colonias.
Sin embargo es necesario antes desenmarañar algunos nudos derivados del anquilosado régimen federalista, en un país sumamente centralizado, así como de una legislación elaborada para  una organización política cada día más distante de la realidad que vive nuestro país, cuya población se concentra en zonas metropolitanas que no reconocen límites territoriales ni barreras jurídicas en su vida cotidiana.
Las futuras alcaldías -que no serán municipios ni delegaciones políticas- son órganos políticos administrativos que deberán superar la tensión permanente entre centralización y descentralización, que de manera natural se presentará en una administración unitaria en la Ciudad, por lo que es necesario establecer con toda claridad sus facultades y competencias, así como los espacios de concurrencia con el gobierno de la Ciudad, permitiéndoles un nivel de autonomía relativa que les facilite cumplir con la gestión de servicios de calidad que les corresponda, y contar con instrumentos eficaces que permitan vincular su acción con la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos
De igual manera, se debe superar la estrecha visión territorial de su demarcación, accediendo a nuevos modelos de gestión pública, como la asociación entre alcaldías, o entre estas y los municipios colindantes para la prestación de servicios o el desarrollo de infraestructura, y la creación de un Concejo de Alcaldes –retomando las experiencias exitosas del Cabildo municipal- que construya un espacio de coordinación y planeación entre el Jefe de Gobierno y los alcaldes sobre el desarrollo inmediato y futuro de la capital.

Un tema nodal que ha de resolver la Constitución de la CDMX es la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno en el ámbito metropolitano, donde las alcaldías y municipios deben concurrir con sus respectivos gobiernos locales, asumiendo que la integración e interdependencia es tal que se requieren nuevas formas de gestión pública, lo que exige, además de la Ley de Desarrollo Metropolitano que mandata la reforma constitucional para el Valle de México, voluntad política para delegar, sin menoscabo de la soberanía o los limites jurídicos, algunas funciones (planeación urbana, desarrollo territorial,  movilidad, gestión de residuos, políticas ambientales), a autoridades metropolitanas. Más aún en una región en la que se ha venido configurando la identidad de una ciudadanía metropolitana. (Senador de la República)

No hay comentarios:

¿Qué es la Fundlocal?




En este espacio podrás encontrar información actualizada acerca de las actividades y el pensamiento de Alejandro Encinas Rodríguez, uno de los principales dirigentes de la izquierda mexicana.