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“La Constitución ordena la separación clara entre el Ejército y la política. Cuando se rompe esa frontera se presentan excesos, como los ocurridos durante la guerra sucia en los años 70; entonces el Ejército se convirtió en instrumento de combate contra la disidencia política”.

Alejandro Encinas Rodríguez
Coordinador de los diputados del PRD
LXI Legislatura


"A Jesús Ortega le debería de dar vergüenza porque acudió a funcionarios del Gobierno de la República para que le ayudaran a ganar la dirigencia nacional del PRD". Ulises Ruiz, Gobernador de Oaxaca.



Revela Ulises Ruiz 'apoyos' para Ortega

Dice que perredista pidió ayuda a Gobierno federal. Sostiene que el líder del sol azteca no tiene autoridad moral, 'ni vergüenza'


Virgilio Sánchez(23 febrero 2010).- Corresponsal


OAXACA, Oax.- El Gobernador Ulises Ruiz aseguró ayer que el dirigente nacional del PRD, Jesús Ortega, recibió apoyo de funcionarios cercanos al Presidente Felipe Calderón, para ganar la dirigencia del sol azteca."A Jesús Ortega le debería de dar vergüenza porque hace algunos meses él acudió a varios Gobernadores y funcionarios de primer nivel del Gobierno de la República para que le ayudaran a ganar la dirigencia nacional del PRD.


"Vergüenza le debería dar al hablar de autoridad moral sin tenerla", señaló Ruiz.


El Mandatario priista respondió así a las críticas que ha hecho Ortega contra de la lideresa nacional del tricolor, Beatriz Paredes, por negociar con el Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, para impedir las alianzas PAN-PRD en los comicios locales.


Ortega y los dirigentes nacionales del PAN, César Nava, del PT, Alberto Anaya, de Convergencia, Luis Walton, presentarán mañana en esta ciudad la alianza "Unidos por la Paz y el Progreso", por la que Gabino Cué contenderá por la Gubernatura.





Los olvidados
Alejandro Encinas Rodríguez
El Universal

Martes 16 de febrero de 2010

La masacre de jóvenes en Juárez, ha puesto al descubierto, de manera descarnada, una de las manifestaciones más lacerantes de la crisis económica, de la descomposición de las instituciones públicas y de la ruptura del tejido social en nuestro país: jóvenes estudiantes, deportistas, hijos de trabajadores son ultimados por otros jóvenes, sicarios, que no estudian, sirven a la delincuencia organizada y asumen la violencia como forma de vida.

La exclusión social de la que han sido objeto varias generaciones de jóvenes alcanza, como nunca antes, indicadores que ponen en entredicho, más allá de la delicada situación de inseguridad pública, la gobernabilidad.

Como lo han señalado diversos estudios académicos y oficiales, en México alrededor de siete millones y medio de jóvenes no estudian ni trabajan. Se trata de jóvenes que por su condición económica han sido marginados del sistema educativo al carecer de recursos para continuar sus estudios, han sido excluidos del precario mercado laboral, y que ya no encuentran en la migración y en la economía informal las válvulas de escape que contuvieron durante años la presión social que hoy se desborda hacia la vagancia, las adicciones, la delincuencia e incluso al suicidio.

El estudio “Suicidio de jóvenes: hallazgos básicos”, del Instituto de la Juventud, realizado en 2008, ha encontrado que durante ese año 349 mil 987 jóvenes entre 12 y 29 años intentaron suicidarse. De estos jóvenes, siete de cada 10 estaban sin trabajo. Se trata —señala el estudio— de jóvenes a quienes no se les garantiza acceder a mínimos de bienestar, que son blanco potencial de la ilegalidad, y entre quienes se ha gestado un fenómeno de malestar social.

Según el “Seguimiento de Educación para Todos en el Mundo 2010” de la UNESCO, en México 2 millones 153 mil niños y jóvenes viven en condiciones de “penuria educativa”, de los cuales 109 mil nunca han asistido a la escuela, es decir se encuentran en la denominada “indigencia educativa”. A esto se suma la profunda desigualdad en el desarrollo regional del país, ya que mientras en Chiapas el 25% de los adultos jóvenes reciben menos de cuatro años de educación, en el Distrito Federal esa cifra es menor al 3%.

La contención que significaron la migración y la economía informal se han agotado y gradualmente han sido sustituidas por las actividades delictivas. Datos del INEGI señalan que en 2009 la economía informal ocupó a 12 millones 600 mil personas, en tanto que si bien la migración se mantuvo en sus niveles históricos, la deportación de inmigrantes mexicanos alcanzó, según el Instituto Nacional de Migración, la cifra de 535 mil 498 mexicanos, en su mayoría jóvenes, de los cuales 24 mil 854 eran menores de edad. De acuerdo con el alcalde de Ciudad Juárez, cada año se deportan 7 mil miembros de distintas pandillas por ese cruce fronterizo.

Las adicciones en niños y jóvenes se incrementan aceleradamente, como lo estima la Encuesta Nacional de Adicciones 2008, elaborada por la SEP y el Instituto Nacional de Siquiatría. En el Distrito Federal, 28.3% de los estudiantes de 13 años o menos reporta haber fumado, y 38.5%, haber ingerido bebidas alcohólicas. Entre los hombres adolescentes entre 12 y 25 años de edad, 25.4% han consumido algún tipo de droga, mientras que en el grupo de mujeres el primer consumo ocurre a edad más temprana.

En contraparte, la población penitenciaria en el país esta integrada en su mayoría por jóvenes y se incrementa aceleradamente. En el DF, al 5 de febrero de 2010, se contabilizaron 40 mil 337 reclusos, de los cuales 56% son jóvenes, en su mayoría primodelincuentes, cuyas edades oscilan entre los 18 y 30 años de edad, detenidos principalmente por delitos patrimoniales: robo simple y robo agravado, 70%.

Cinco mil ejecutados después, Ciudad Juárez se ha convertido en el foco de atención. Sin embargo, lo ahí acontecido es, lamentablemente, la expresión de un problema social más profundo: la conjunción de un modelo económico depredador y excluyente, con un gobierno que, lejos de atender la desesperanza en la que viven los jóvenes mexicanos, los mantiene en el olvido.
alejandro.encinas@congreso.gob.mx
Coordinador de los Diputados Federales del PRD



Conferencia de Prensa del Dip. Alejandro Encinas Rodríguez, Coordinador del Grupo Parlamentario del PRD.
3 de Febrero


PRI RECONOCE ILEGITIMIDAD DE FCH: ALEJANDRO ENCINAS RODRÍGUEZ

“Ayer, por primera vez y ustedes lo escucharon, señalaron que Calderón no había ganado legalmente la elección. Y eso implica un replanteamiento de las relaciones que le dieron estabilidad, o por lo menos legitimidad, a través de la alianza PRI-PAN”de 2010


http://www.diputadosprd.mx/ver_documento.php?tipo=5&id=622
Así o más claro?







Caminos diferentes........

Reforma integral, no simulación
Alejandro Encinas Rodríguez
El Universal
Martes 02 de febrero de 2010

Retórico y redundante se ha convertido de nueva cuenta el debate en torno a la reforma política que requiere el país. A pesar que a lo largo de dos décadas se han promovido infinidad de iniciativas para alcanzar acuerdos básicos e impulsar reformas que permitan democratizar el régimen político del país, vuelven a estar presentes los desatinos y chantajes de los partidos que controlan la mayoría del Congreso de la Unión para concretar una agenda de acuerdos.

Si bien durante los años 90 se alcanzaron acuerdos que dieron lugar a la autonomía del IFE y la democratización del Distrito Federal, los arreglos posteriores se han truncado al momento de traducirse en ley. No sólo se han topado con el conservadurismo de los gobiernos panistas que se resisten a abandonar las mieles de la discrecionalidad y el centralismo, sino con obstáculos y chantajes de los sectores más rancios de los partidos y los poderes fácticos, que lo mismo frenan acuerdos, que negocian alianzas con el mejor postor.

Tradicionalmente las agendas de la reforma del Estado han consistido en un listado de iniciativas sin articulación y sin una visión integral del trabajo legislativo, por lo que es necesario, de una vez por todas, adoptar definiciones puntuales, partiendo de dos principios básicos: equidad y democracia.

Estos principios rectores deben sustentarse en los pilares del Estado laico, donde la autoridad no sólo hace una gestión transparente y rinde cuentas, sino que respeta los instrumentos e instituciones que admiten hacer exigibles los derechos y libertades de los ciudadanos.

El país no necesita reformas a cuenta gotas o en abonos. Requiere una profunda transformación para responder a la situación de pobreza, violencia, deterioro institucional y ruptura del tejido social por la que atraviesa.

Una condición para una reforma de este alcance, consiste en configurar un modelo de desarrollo que frene el empobrecimiento de la mayor parte de los mexicanos, lo que implica asumir que la reforma política no puede estar disociada de la reforma económica. La articulación entre política y economía debe tener como objetivo la lucha contra la desigualdad.

Por eso, la reforma fiscal sujeta a discusión, no puede mantenerse al margen de la reforma política, una nueva hacienda pública implicaría, por ejemplo, el rediseño del actual modelo federal: ¿Cómo pensar en un nuevo federalismo y el fortalecimiento de la vida municipal, si no se establece una política fiscal, que modifique los términos de la coordinación fiscal y descentralice los recursos? ¿Cómo hacer que el Estado cumpla su responsabilidad social para atender la inequidad, si no cambia la política económica?

¿Cómo pensar en una reforma política si no se regula a los poderes fácticos y el poder del dinero? Es el caso de los consorcios que monopolizan el usufructo de las concesiones públicas. Se precisa la democratización de los medios preservando los principios de libertad de prensa y libertad de expresión; garantizar el acceso a las concesiones públicas a todos los sectores de nuestra sociedad, eliminando el duopolio existente, favoreciendo el desarrollo de medios públicos; la radio y televisión comunitaria, las instituciones educativas, las organizaciones no gubernamentales y los pequeños concesionarios, para que el mexicano goce de opciones diversas.

No puede mantenerse la lógica de que para que haya riqueza y empleo el Estado debe dotar de privilegios a los empresarios. Por el contrario para garantizar la distribución del ingreso, se debe evitar la acumulación ofensiva que existe en el país, partiendo de un sistema fiscal equitativo y progresivo, que elimine privilegios y redistribuya el ingreso.

El debate en turno retomará temas nodales del régimen político, sin embargo, es necesario asumir simultáneamente la edificación de una nueva economía que garantice equidad y bienestar.

alejandro.encinas@congreso.gob.mx
Coordinador General de los Diputados Federales del PRD

¿Qué es la Fundlocal?




En este espacio podrás encontrar información actualizada acerca de las actividades y el pensamiento de Alejandro Encinas Rodríguez, uno de los principales dirigentes de la izquierda mexicana.