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"Estamos en una crisis humanitaria que deriva de la ausencia del Estado":

Alejandro Encinas Rodríguez

Venimos de lejos

Dtto 30

Constituyente

Senador


En el Foro: ¿Para que una constitución en la Ciudad de México?
 Jueves, 26 Mayo 2016 10:49

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La nueva legislación en materia de Asentamiento Humanos, tiene la obligación de poner en el centro de la atención: el derecho a la ciudad y la función social de la propiedad. Encinas Rodríguez

Miércoles, 25 Mayo 2016

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La propiedad debe sujetarse al interés público, no al interés de particulares y debe de alentarse a construir ciudades integradas que permitan cohesión social.

Durante su participación en el Seminario Nacional de Planeación del desarrollo urbano y regional en México, celebrado en el Instituto de Investigaciones Económicas del UNAM, el senador, Alejandro Encinas manifestó su compromiso por buscar mecanismos legislativos que estén a la altura de las necesidades de la metrópolis.

“tenemos la obligación, derivada de la reforma que dota a la Ciudad de México de autonomía, de hacer una ley de desarrollo metropolitano del Valle de México que será el precedente para hacer un rediseño de toda la legislación en materia de las 59 grandes metrópolis que tenemos en el país y la definición de la Constitución Política de la CDMX”

Resaltó que hoy se tiene  el reto y la oportunidad  de hacer una reflexión profunda en el marco legislativo,   porque dijo,  estamos a punto de aprobar una nueva ley general de asentamientos humanos que tiene que buscar un replanteamiento de la política y en la planeación del territorio, contemplando los temas de sustentabilidad, como principio fundamental y sumar la integración de todos los sectores de la sociedad en la edificación de ciudadanía y en  la construcción de derechos que permitan vivir en ciudades habitables y con bienestar.

“Es momento de ir pensando diferente en el diseño de las leyes y en el diseño de la gestión pública e incluso en las formas de gobierno en este país: Necesitamos ciudades que se integren, no que segreguen a los ricos de los pobres y que son excluyentes y que rompen la cohesión social”.

Agregó que habrá que modificar el concepto de conurbaciones porque ya estamos en el reconocimiento de zonas metropolitanas plenamente integradas económica, social, culturalmente  e interdependientes que no reconocen jurisdicciones políticas ni divisiones territoriales entre entidades y también habrá que modificar, de la legislación vigente, el control del desarrollo urbano, donde muchas de las medidas no se cumplen. 



Foro: "La Planeación del Desarrollo Urbano y Regional de México"; A cuatro décadas de la Ley Regional de Asentamientos Humanos. 

Miércoles, 25 Mayo 2016 

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Reunión con integrantes de la conferencia Mariano Otero, grupo plural de jóvenes donde por invitación, se analizan y debaten diferentes temas de la realidad mexicana.

Martes, 24 Mayo 2016

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Foro



Diálogo sobre pobreza multidimensional en México
Facultad de Economía de la UAEM
Auditorio Carlos Marx,


Martes, 24 Mayo 2016

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Foro: “La CDMX en el mundo” las relaciones internacionales en la nueva Constitución
 Lunes, 23 Mayo 2016
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Alcaldías CDMX
Alejandro Encinas Rodríguez
El Universal
Martes 17 de Mayo de 2016

Aunque la discusión en torno a la Constitución de la Ciudad de México se ha centrado en el tema de los derechos humanos y civiles que debe mantener a la naciente entidad como en la avanzada en el ejercicio de libertades en el país, uno de los temas más importantes que habrá que resolver es el de las alcaldías que conformaran  la unidad básica de organización interna de la Ciudad, a partir de demarcaciones conformadas por habitantes, territorio y autoridades políticas democráticamente electas.
La creación de estos órganos político administrativos implicará el replanteamiento de la administración pública de la Ciudad, dejando atrás los gobiernos unipersonales de las actuales delegaciones políticas que han dado lugar a la existencia de verdaderos cacicazgos, para dar paso a órganos colegiados de gobierno integrados de manera plural en concejos que además de la supervisión y vigilancia del buen desempeño de los diversos programas y acciones de la administración pública y del ejercicio del gasto, será el contrapeso al titular del gobierno, el Alcalde, favoreciendo la fiscalización y rendición de cuentas.
Las nuevas Alcaldías abren además una oportunidad para avanzar en el diseño de nuevas formas de gobierno y de relación de los ciudadanos con la autoridad, estableciendo modalidades novedosas para la participación ciudadana en los asuntos públicos, que aunados a los instrumentos de democracia directa que la Constitución ha de establecer (plebiscito, referéndum, revocación de mandato, entre otros),        permitan el reconocimiento de la diversidad cultural de la sociedad capitalina, de sus pueblos originarios, sus barrios y colonias.
Sin embargo es necesario antes desenmarañar algunos nudos derivados del anquilosado régimen federalista, en un país sumamente centralizado, así como de una legislación elaborada para  una organización política cada día más distante de la realidad que vive nuestro país, cuya población se concentra en zonas metropolitanas que no reconocen límites territoriales ni barreras jurídicas en su vida cotidiana.
Las futuras alcaldías -que no serán municipios ni delegaciones políticas- son órganos políticos administrativos que deberán superar la tensión permanente entre centralización y descentralización, que de manera natural se presentará en una administración unitaria en la Ciudad, por lo que es necesario establecer con toda claridad sus facultades y competencias, así como los espacios de concurrencia con el gobierno de la Ciudad, permitiéndoles un nivel de autonomía relativa que les facilite cumplir con la gestión de servicios de calidad que les corresponda, y contar con instrumentos eficaces que permitan vincular su acción con la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos
De igual manera, se debe superar la estrecha visión territorial de su demarcación, accediendo a nuevos modelos de gestión pública, como la asociación entre alcaldías, o entre estas y los municipios colindantes para la prestación de servicios o el desarrollo de infraestructura, y la creación de un Concejo de Alcaldes –retomando las experiencias exitosas del Cabildo municipal- que construya un espacio de coordinación y planeación entre el Jefe de Gobierno y los alcaldes sobre el desarrollo inmediato y futuro de la capital.

Un tema nodal que ha de resolver la Constitución de la CDMX es la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno en el ámbito metropolitano, donde las alcaldías y municipios deben concurrir con sus respectivos gobiernos locales, asumiendo que la integración e interdependencia es tal que se requieren nuevas formas de gestión pública, lo que exige, además de la Ley de Desarrollo Metropolitano que mandata la reforma constitucional para el Valle de México, voluntad política para delegar, sin menoscabo de la soberanía o los limites jurídicos, algunas funciones (planeación urbana, desarrollo territorial,  movilidad, gestión de residuos, políticas ambientales), a autoridades metropolitanas. Más aún en una región en la que se ha venido configurando la identidad de una ciudadanía metropolitana. (Senador de la República)

Manuel  Crisóstomo Réyes
Lunes, 16 Mayo 2016

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Llamado a un espacio de diálogo para la articulación de agendas





I.- Nuestros propósitos.

Desde hace por lo menos diez años la situación del país se ha vuelto cada vez más crítica. La economía crece muy poco y tiende al estancamiento; el nivel de vida de la mayoría es en extremo bajo y no tiene perspectivas de mejorar; los salarios se han rezagado provocando la extensión de la pobreza y una desigualdad abismal;  el gobierno es incapaz de proporcionar seguridad a la ciudadanía mientras la violencia se agudiza incontenible, los escándalos por corrupción se han vuelto cotidianos, y los gastos esenciales para la protección social, el bienestar y la infraestructura se paralizan o sufren recortes injustificables. Las elecciones se suceden una tras otra sin cambiar la situación y la ciudadanía está cada vez más desencantada de los partidos.
Estamos ante lo que diversos organismos internacionales han llamado una crisis humanitaria en México. Una situación que abarca violaciones masivas de los derechos humanos, el uso sistemático de la tortura por parte de policías y ejército, y el encubrimiento de todas estas acciones por parte de los organismos e instituciones del Estado.
Las anteriores y muchas más, son situaciones frente a las que crece la sensación de impotencia y miedo en la sociedad, pero también la irritación y la desesperanza. No podemos resignarnos a ello. Es necesario que la población recupere la confianza en sí misma y convencernos todos de que es necesario unir esfuerzos para terminar con la degradación política, social y económica del país, para que nosotros y las futuras generaciones tengamos una vida digna. Necesitamos recuperar la paz y terminar con la violencia cotidiana, una paz con dignidad para todos.
Es por lo anterior que personas y organizaciones de la academia, campesinos, defensores de derechos humanos, del mundo del trabajo, entre otros, hemos decidido unir nuestras voces y nuestros esfuerzos para construir un espacio de diálogo que contribuya a formar la imprescindible alianza estratégica en torno de objetivos comunes, pero conservando nuestra identidad y nuestra autonomía, fortaleciendo los puntos de coincidencia que se traduzcan en acciones convergentes. Nuestro diálogo será, inicialmente, en torno de los siguientes temas
1.- La garantía de todos los derechos humanos, como condición básica de convivencia socialy del cambio político. Junto con ello la exigencia firme de que la corrupción y la impunidad se erradiquen y que la transparencia y rendición de cuentas de los gobiernos y las instituciones sea una práctica general y cotidiana del Estado.
2.- La construcción de consensos como forma de relación gobierno – sociedad y, por tanto, ninguna reforma más sin consulta efectiva a la ciudadanía. La democracia participativa debe volverse cotidiana, imponer decisiones en contra de la voluntad de la población es injustificable. Acudir a la consulta previa e informada es indispensable.
3.- La promoción del derecho al trabajo como forma de hacer frente a la crisis, fortalecer el ingreso, promover la igualdad y combatir la pobreza. No es aceptable ninguna política económica basada en la precarización laboral y los bajos salarios. Es indispensable proteger y alentar el empleo en condiciones dignas o decentes para impulsar una nueva etapa de desarrollo.
4.- Justicia e inclusión.La injusticia se está volviendo la norma, no la excepción: autoridades que no cumplen, policías entregadas al crimen organizado,legisladores que aprueban leyes contrarias al interés popular, partidos políticos que no nos representan. Esto tiene que cambiar, y volver realidad la inclusión de todas las diversidades que integran la nación. Ninguna discriminación por razón de género, cultura, preferencias sexuales o edad. Hay que denunciar y detener la violencia contra las mujeres.
5.- La preservación del medio ambiente como patrimonio de las generaciones actuales y futuras. No subordinar el equilibrio ecológico a los negocios depredadores ni permitir el despojo del agua y los recursos naturales de las comunidades y pueblos. El desarrollo tiene que incluir a la tierra y el territorio.

II.- Los criterios sobre los cuales construiremos este diálogo son:

1 La unidad que pretendemos construir estará basada en una forma de organización horizontal, una articulación amplia en la que cada organización pueda expresarse con libertad y los acuerdos se tomen por consenso. Nuestra unidad se basará en planteamientos programáticos muy claros y en acciones de solidaridad que expresen nuestra capacidad de movilización.
2 Ampliaremos esta articulación con una invitación abierta a todos los espacios, frentes y uniones de lucha social que coincidan en la importancia de la agenda propuesta. Como punto de partida proponemos un programa mínimo y nuestra disposición a ampliarlo y a acordar un plan de acción común.
3 Nuestra meta es construir una articulación lo más amplia posible. La base de la unidad debe ser una visión programática común sobre los cambios más importantes que requiere el país. El plan de acción deberá ser acordado con el consenso de todas las organizaciones. Nos proponemos abrir un diálogo/ debate que permita precisar, entre todos, nuestros objetivos a mediano y largo plazo. Para ello organizaremos foros sobre el diagnóstico del país, sobre las demandas sociales comunes y sobre las propuestas para una nueva Constitución.
4 Respetamos y respetaremos las diversas simpatías de organizaciones y personas en los procesos electorales locales de este año y de 2017, pero el proceso unitario que estamos construyendo nos exige mantenernos ajenos a las campañas de los partidos. Estaremos dispuestos a abrir un debate político sobre el balance de las elecciones y la evolución del país, en el momento en que se proponga y se considere oportuno. El debate sobre las elecciones de 2018 puede esperar hasta los inicios del próximo año.
5 Nuestra relación con los partidos estará basada en un diálogo crítico en el cual ofreceremos debatir nuestras propuestas programáticas y legislativas, y censurar abiertamente, cuando así se requiera, las decisiones que tomen. El diálogo estará abierto con todos los partidos, pero procuraremos un acercamiento mayor con los progresistas. Daremos seguimiento a nuestras propuestas legislativas y de políticas públicas. Y, en su caso, podremos establecer mesas de trabajo para darle continuidad al debate
6 Afirmamos enfáticamente que no pretendemos formar un partido político ni un grupo de apoyo a un candidato a la Presidencia de la República. Somos conscientes que la conformación de la articulación amplia que estamos impulsando tiene, y deberá tener, consecuencias políticas, pero éstas deberán traducirse en las agendas públicas, incluidas las de los procesos electorales, para condicionar las definiciones, programas y acciones de los actores participantes en el curso de las campañas.
1.     7  Los procesos electorales, sin la participación crítica y activa de la sociedad, no servirán para resolver los problemas nacionales más importantes ni para la democratización del país. Por ello, la acción independiente de las organizaciones sociales y ciudadanas es fundamental. Las definiciones programáticas y de las políticas públicas no deben ni pueden ser patrimonio exclusivo de los partidos políticos. Mantendremos nuestra autonomía de los actores de la política electoral, pero buscaremos el diálogo crítico permanente con los partidos, los gobiernos y el Congreso de la Unión.

III.- Propuesta de programa de acciones inmediatas:

A) Elaborar un calendario de reuniones periódicas de consulta y análisis de la situación del país. De cada reunión se derivará un pronunciamiento conjunto, mismo que partirá de un acuerdo previo entre las organizaciones sobre alguno de los puntos de la agenda general.Se propone también la realización de una reunión amplia de diversas organizaciones.
B) Acordar una acción articulada a mediano plazo con la cual se interpele al gobierno sobre aspectos específicos de su gestión, con una campaña hacia los medios de comunicación, nacionales e internacionales, para dar a conocer nuestros informes, críticas e interrogantes sobre la situación del país.
C) Iniciar campañas específicas, a partir de aspectos acordados, de sensibilización y movilización de la opinión pública, o bien de apoyos a los objetivos de las organizaciones participantes.

D) En los últimos meses del año realizar una reunión de balance y definición de tareas más específicas para el 2017.

¿Qué es la Fundlocal?




En este espacio podrás encontrar información actualizada acerca de las actividades y el pensamiento de Alejandro Encinas Rodríguez, uno de los principales dirigentes de la izquierda mexicana.