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“La Constitución ordena la separación clara entre el Ejército y la política. Cuando se rompe esa frontera se presentan excesos, como los ocurridos durante la guerra sucia en los años 70; entonces el Ejército se convirtió en instrumento de combate contra la disidencia política”.

Alejandro Encinas Rodríguez
Coordinador de los diputados del PRD
LXI Legislatura

Con Raúl Castro Presidente de Cuba

Con Raúl Castro Presidente de Cuba
Primera visita de Estado a México, Mérida Yucatán. Viernes, 06 Noviembre 2015

AER


Diputado Constituyente de la Ciudad de México

Diputado Constituyente de la Ciudad de México

Descarta que su partido busque afectar las líneas de mando en las fuerzas armadas
Están a debate todos los fueros, no sólo el militar, asegura Alejandro Encinas
Enrique Méndez y Roberto Garduño

Periódico La JornadaJueves 28 de octubre de 2010, p. 12
La bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Cámara de Diputados sostuvo que en la búsqueda de acotar el fuero militar la intención no es afectar las líneas de mando ni la disciplina en las fuerzas armadas, sino delimitar con toda claridad el ámbito de su actuación, especialmente en regiones donde se han generado conflictos con la sociedad civil.

Durante el foro Justicia Militar y Derechos Humanos, el coordinador de la bancada perredista, Alejandro Encinas Rodríguez, señaló que el debate sobre el fuero militar, a partir de la iniciativa presidencial en esa materia, también abrirá la discusión sobre la vigencia y el alcance de los fueros de los legisladores y los funcionarios públicos.

Afirmó que además de la violencia, el país vive graves problemas de impunidad, la cual facilita la ausencia de “reglas muy claras para impedir abusos de la autoridad o de quienes detentamos un fuero de cualquier naturaleza”.

En momentos en que la sección instructora de la Cámara de Diputados decide si ha lugar a que se inicie un juicio de desafuero al diputado Julio César Godoy Toscano (PRD), Encinas Rodríguez sostuvo que los fueros que otorga la Constitución a mexicanos por razón de su cargo político “están a debate”.

“Todos los fueros. No solamente el militar, también del que gozamos legisladores y funcionarios, porque indudablemente la prevalencia de fueros no perfectamente definidos y acotados genera, en ocasiones, no sólo violaciones a derechos humanos, sino también impunidad”, expresó.

Refirió que para el PRD, la discusión sobre los alcances del Código de Justicia Militar, que garantiza a integrantes de las fuerza armadas que cometan delitos de orden civil ser procesados en juzgados castrenses, es una prioridad, al igual que la ley en materia de seguridad nacional.

“Para nosotros es muy importante este tema, y dilucidar con toda precisión los alcances de reformas constitucionales y legales, porque es importante que, en momentos en que el país está en una situación muy delicada, se eviten los abusos por prevalencia del fuero”, indicó.

Encinas expuso que su bancada está en la mejor disposición de entrar a un debate de fondo en esos temas, y que la minuta del Senado respecto del fuero militar “será objeto de una muy profunda discusión por las implicaciones que tiene”.

Refirió que mientras en el Senado se estudia la iniciativa presidencial de reforma al Código de Justicia Militar, en las comisiones de Defensa Nacional, de Marina y de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados se revisa la minuta de Ley de Seguridad Nacional, que será discutida además en la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional.

Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión, LXI Legislatura
Versión estenográfica de la sesión ordinaria
martes 26 de octubre de 2010

Ley del Seguro Social

Intervención del Dip Alejandro Encinas Rodríguez, Coordinador del Grupo Parlamentario de Partido de la Revolución Democrática

El diputado Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez: Con su autorización, diputado presidente. Compañeras legisladoras y compañeros legisladores.
El tema que discutimos el día de hoy es quizá uno de los asuntos más importantes que resolverá esta Legislatura. No se trata de dar satisfacción a compromisos de campaña o dar satisfacción a alianzas electorales.
El tema de fondo radica en el futuro de la seguridad social en este país y la pretensión de desmantelar no solamente una de las instituciones precursoras del estado de bienestar en nuestro país, sino iniciar un proceso de privatización para trasladar recursos públicos a favor de particulares.
Conocemos y reconocemos el problema de abasto de medicamentos a los derechohabientes del Seguro Social. Eso nadie lo puede negar. Los derechohabientes requieren de atención médica y de medicamentos oportunos de calidad y con abasto suficiente.
Sin embargo, la ruta que se está planteando no es la solución y el tema de hoy adolece de dos problemas fundamentales.
El primero es, un asunto de procedimiento de cómo se elaboran las leyes en esta legislatura, y el caso que nos ocupa se refiere a un dictamen que no fue discutido ni aprobado en la Comisión de Seguridad Social y que se levantó en una de las peores prácticas parlamentarias a partir del acopio de firmas entre integrantes de la comisión, lo cual presenta un vicio de origen, al que se acompaña que no se emitió opinión por la Comisión de Salud ni tampoco por la Comisión de Presupuesto para avalar la suficiencia presupuestaria que implica esta ley.
Por lo cual lo anuncio desde ahora, que de aprobarse esta iniciativa nosotros iniciaremos los trámites legales a los que tenemos derecho para acreditar de inconstitucionalidad de esta ley, en caso de aprobarse.
Pero el problema de fondo es este intento de desmantelar al Instituto Mexicano del Seguro Social e insistir en una política de privatización que ha dado clara muestra no solamente de la renuncia del Estado a cumplir con su responsabilidad social, sino cómo los procesos de privatización ni van a resolver los problemas de atención médica ni los problemas de abasto de medicamentos y por el contrario, en primer lugar, comprometerán las finanzas del Seguro Social ya que en ningún caso, como lo hemos visto en experiencias en otras partes del mundo y en este país, el adquirir medicamentos con particulares a un sobreprecio superior al que se obtienen las ventas consolidadas llevará a que se agoten los recursos para satisfacer a lo largo del año la demanda de atención médica de medicamentos a los derechohabientes del Seguro Social.
Hoy, lo decía muy bien Muñoz Ledo en su intervención, el jueves de la semana pasada, el primer paso de la privatización es entregar los vales para medicamentos. Mañana será seguramente los vales para consulta, más adelante los vales para la hospitalización externa y ahí consecutivamente a desmantelar la institución que debe garantizar la atención adecuada a los trabajadores mexicanos.
Por eso nuestro partido, teniendo claridad en este problema, votará en contra e insistirá en que es a través de satisfacer la demanda de recursos del Seguro Social, eliminar las cadenas de intermediación y la profunda corrupción que hoy prevalece, y que seguramente se incrementará al alentar el desabasto de manera deliberada para que se vean beneficiadas las grandes cadenas de intermediación y distribución de medicamentos en este país en unas cuantas manos, y refrendemos nuestro compromiso para que la seguridad social sea parte de una política pública de Estado que garantice la atención adecuada y los requerimientos de equidad e igualdad que requieren los trabajadores mexicanos.
No tenemos ninguna duda de que este planteamiento es la solución de fondo y no este gran negocio que busca solamente trasladar recursos públicos a unos cuantos particulares que han hecho de la salud un gran negocio a costa de la necesidad de los mexicanos. Muchas gracias.


La “Ley Simi”
Alejandro Encinas Rodríguez
El Universal
Martes 26 de octubre de 2010

Nadie puede negar el serio problema de abasto de medicamentos en el IMSS ni la profunda inconformidad de los derechohabientes por no gozar del abasto oportuno de las medicinas que requiere su tratamiento médico. Esta es una realidad urgente que hay que atender pues ningún trabajador que cotice a ese Instituto ni sus familias, deben quedar sin la adecuada atención médica y medicamentos de calidad.

Sin embargo la reforma, que se quiere imponer en el Congreso de la Unión para “resolver” este problema mediante la entrega de un vale canjeable en farmacias privadas, es una falsa solución, que además de generar mayores dificultades financieras y operativas en el propio Instituto; encubre un gran negocio a favor de las cadenas farmacéuticas e inicia la privatización de la institución más importante de seguridad social de nuestro país.

La iniciativa, conocida ya como la “Ley Simi”, presenta dos problemas: uno, derivado del desaseo en el proceso de presentación del dictamen, el 28 de abril del 2010, ante el pleno de la Cámara de los Diputados, ya que no se cumplió con el procedimiento legislativo regular.
Pues el “dictamen” no se discutió y aprobó en el seno de la Comisión de Seguridad Social, sino que el diputado promovente recogió firmas de los integrantes de la Comisión sin que mediara la instalación y acuerdo formal de la misma, por lo que de origen carece de validez jurídica. A lo que se suma el hecho de que el “dictamen” omitió la opinión de la Comisión de Salud y el análisis de su soporte presupuestal, pues como lo disponen las normas del Congreso, toda reforma legal que implique modificaciones en el ejercicio del gasto, debe contar con la valoración de la Comisión de Presupuesto.

Y el segundo, el asunto de fondo que encubre esta iniciativa, es el gran negocio que se pretende desplegar a partir de la virtual renuncia del Estado mexicano a su obligación de garantizar la seguridad social; alentando la privatización de una institución precursora del Estado de bienestar y de los derechos sociales de los trabajadores, pues de aprobarse esta medida se creará un quebranto a las finanzas del IMSS, ya que si actualmente no hay recursos para garantizar en su totalidad el abasto de los medicamentos, al momento que se establezcan vales con un precio diferencial más alto, las finanzas del Instituto se verán comprometidas.

Se estima que el IMSS deja de abastecer alrededor del 3% de las medicinas que receta. Es decir, alrededor de un millón y medio cada año, lo que suma más de mil 500 millones de pesos. A lo que se incorporan los problemas de intermediación, comisiones y corrupción que crean un circulo vicioso, que dada la desigual estructura del mercado, concentrará en los grandes intermediarios y distribuidores, entre otros, los ligados a los propietarios de la franquicia del Partido Verde Ecologista de México, las que establecerán precios más altos que el que se obtiene en compras consolidadas, sin garantizar necesariamente la calidad y existencia de los medicamentos, en menoscabo de las finanzas del Instituto y la calidad de servicio a los derechohabientes.

Se pretende iniciar la privatización del IMSS, a partir de un acto flagrante de corrupción que alimenta el gran negocio que está detrás de esta medida: abrir la puerta a particulares no para mejorar el abasto de medicinas y los servicios de salud, sino para favorecer a los grupos económicos que han hecho de la salud un gran negocio; como ya sucede con el Seguro Popular, que a partir de sobreprecios desmedidos, transfiere mas del 60% de su presupuesto a los distribuidores privados.

Hoy son las medicinas, luego vendrán los vales para la consulta médica, mas adelante serán para la hospitalización externa, hasta dispensar los recursos a particulares y desmantelar al IMSS. Lejos de continuar por la senda privatizadora que ha mostrado su inviabilidad a lo largo de tres décadas, el Estado debería asumir su responsabilidad para garantizar la seguridad social de los mexicanos, en lugar de continuar debilitando y desmantelando las instituciones públicas, únicas capaces de atemperar la profunda desigualdad que prevalece en el país.

alejandro.encinas@congreso.gob.mx
Coordinador de los Diputados Federales del PRD


“Pensar en la restauración del viejo régimen, no implica alternancia, sino una regresión.”-
Dip Alejandro Encinas


Mando único y corrupción policial
Alejandro Encinas Rodríguez
El Universal
Martes 12 de octubre de 2010


Finalmente, en el cuarto año de ejercicio, el Ejecutivo federal envió al Senado de la República la iniciativa para establecer un mando único en las policías de las entidades y prácticamente desaparecer las policías municipales, las cuales para existir deberán someterse a un proceso de acreditación ante la autoridad estatal y federal.


Para Calderón, esta propuesta representa un golpe de timón en el modelo de organización policial que permitirá al Estado garantizar la seguridad pública, al fortalecer su capacidad para reaccionar hacia el delito, permitirá fortalecer los eslabones más frágiles de la cadena de protección y proximidad ciudadana de los cuerpos policiales y replantear el funcionamiento de las instituciones de seguridad pública municipal y estatal.


Es innegable que se necesita una reestructuración de los cuerpos de seguridad pública, aunque el problema no se debe reducir a la cuestión policial. Existe una profunda debilidad institucional que ha llevado a una crisis del modelo de seguridad pública y procuración de justicia, así como un proceso continuado de empobrecimiento y exclusión de la población que arroja a miles de jóvenes a los brazos de la delincuencia organizada.


Nadie duda que la corrupción ha permeado las corporaciones policíacas. Estamos frente a datos contundentes; por ejemplo, un estudio de Edgardo Buscaglia señala que 81% de los municipios están penetrados por la delincuencia organizada.


Pero el problema es mayor, y si bien la corrupción es profunda en el ámbito municipal, ésta se extiende en las corporaciones estatales y federales, las cuales, a diferencia de las municipales, tienen capacidad operativa y recursos, y son el eslabón más importante en la cadena que ha penetrado la delincuencia para su operación.


Se trata de una crisis en la que concurren múltiples factores. Desde problemas de visión estratégica, mando, operación y corrupción, que hoy se pretende descargar toda la responsabilidad en la debilidad de las policías municipales.


Retomando cifras oficiales: 12 de las 31 entidades federativas no tienen policía en todos sus municipios, 400 de los 2,441 municipios de México no tienen policía, de los 2 mil restantes el 65% tienen de uno a 30 elementos, 10 municipios concentran al 15% de los elementos. El 20% de los policías gana mil pesos mensuales, el 68% tiene educación básica y el 2% es analfabeta. En resumen, en la absoluta mayoría de los municipios la policía es inexistente.


Pero el reclamo de la federación hacia los municipios es que éstos no apoyan, y lejos de fortalecer a los municipios, la iniciativa trastoca principios constitucionales fundamentales del municipalismo, pues, lejos de apoyar a la autoridad más cercana al ciudadano, propicia su debilitamiento al establecer una línea de mando que concentra un enorme poder en la SSP federal, como si el modelo de policía estatal y federal fuera exitoso e incorruptible, vulnerando la norma constitucional que establece como atribución prioritaria del municipio brindar la seguridad pública.


Abundan los ejemplos de corrupción policial, como los recientes escándalos de la Policía Federal en Ciudad Juárez, o los cientos de policías federales dados de baja. Cabe recordar cómo en esta administración la AFI desapareció por corrupción. Ahora el mismo responsable de esa policía, el actual secretario de Seguridad Pública federal, asumiría el mando único.


Se requiere una transformación integral de las policías, lo que exige en primer término replantear el sistema de seguridad y justicia del país diseñado para servir al poder y no para proteger a los ciudadanos.


Existen diversas propuestas para alcanzar este propósito sin necesidad de crear un embrollo centralista que rompe con el sistema federal mexicano, pues con esta iniciativa se erigiría un jefe policiaco máximo, con un poder inmenso y capacidad para intervenir una policía estatal. La Policía Federal tendría mando sobre las policías estatales.

Este sería el jefe de jefes de todas las policías, con lo que se correría el riesgo de replicar experiencias nefastas para el país como las tristemente célebres gestiones del general Alfonso Durazo o el Batallón de Radiopatrullas del Estado de México, policías tan fuertes como corruptas.



alejandro.encinas@congreso.gob.mx
Coordinador de los diputados federales del PRD




El coordinador de los diputados del PRD, Alejandro Encinas, manifestó que de Calderón “no se puede esperar otra cosa. No sólo demuestra la falta de visión y su incapacidad para conducir el país, sino que evidencia el enorme remordimiento de conciencia que carga, porque
sabe el peso que Andrés Manuel tiene en la vida nacional. ¡Está preocupado!”, acotó.





El sol azteca puede ganar la Presidencia si va con un candidato único de la izquierda, afirma
Despojarse del cáncer tribal, opción para recuperar los valores del PRD: Encinas
Reitera su rechazo a las alianzas con el PAN; ese partido y su gobierno causaron la crisis, señala
Periódico La JornadaLunes 4 de octubre de 2010, p. 7

La única opción del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para retornar a los valores y principios que le dieron origen será “despojarse del cáncer que es la organización tribal, porque ha ocupado todos los espacios de la vida partidaria” y lo ha divorciado de los preceptos de iniciativa política y social, sostuvo Alejandro Encinas Rodríguez, coordinador del partido del sol azteca en la Cámara de Diputados.

El inicio anticipado de la rebatiña electoral también permea entre los perredistas. Encinas afirma que el PRD tiene oportunidad de ganar la Presidencia de la República en el proceso del año 2012. Y no vislumbra más que una opción:

“Que vayamos a buscar un candidato único, que se pueda consolidar un frente electoral de las izquierdas y que vayamos con un programa plenamente diferenciado del PRI y del PAN.”
Al preguntarle si se observa a corto plazo como presidente nacional de su partido o candidato a gobernador en el estado de México, replica que no, que su papel será sevir de puente entre los candidatos perredistas:

“Pero no digo una función de mediación. Me lo han planteado: ‘a ver, tú vas a ser el mediador entre Andrés Manuel y Marcelo porque tienen relación entre ellos’, y les digo no, aquí no se trata de hacer un trabajo diplomático ni de conciliación; yo creo que hay que construir el acuerdo, pero si no lo hay se debe ir a un proceso de elección abierta para que defina la militancia.”

También en el ámbito legislativo la Cámara de Diputados tendrá que definir este mes el nombre de tres nuevos consejeros electorales, hecho que redundará en el resultado del proceso del año 2012. Encinas advierte que no asumirá la misma postura de Pablo Gómez, quien abandonó la negociación en el año 2004 por motivos que sólo él conoce y otros que fueron publicados en su momento.

“Yo no me voy a salir de la negociación, lo digo desde ahorita. Vamos a estar hasta el final, pero yo creo que la negociación no debe partir del veto, sino del consenso; que independientemente de que haya alguna preferencia de algún grupo parlamentario por determinado candidato, lo importante es que retomemos la experiencia del primer Consejo General del IFE, que fue por consenso, gente con perfil, con trayectoria profesional, con reconocimiento público que nos garantice un comportamiento institucional.

“Porque luego hasta las cuotas de los partidos políticos cambian su comportamiento al llegar al consejo. La verdad es que supuestamente algunos creen que propusieron leales y luego se da uno cuenta de que no sólo (no fueron) eso, sino que resultaron profundamente incompetentes.”

–¿Sostiene su rechazo a las alianzas electorales de la derecha con la izquierda?
–Yo siempre he estado en contra de las alianzas con el PAN, más en estos momentos, no solamente por el despojo, el robo que nos hicieron de la Presidencia de la República en 2006, sino porque además ese partido y su gobierno son los responsables de haber continuado la enorme crisis y la protección a los grupos de poder económico de este país.
“Generar un conjunto de alianzas que pueden tener resultados positivos en la coyuntura, como es la caída de Mario Marín (Puebla) o de Ulises Ruiz (Oaxaca), no significa necesariamente que eso nos va a permitir un posicionamiento electoral en la consolidación de una base hacia 2012; yo creo que el electorado necesita proyectos claramente definidos y más allá de las coyunturas electorales.”
–No obstante, hay un sector muy importante del PRD que sí apuesta por la alianza derecha-izquierda –se le dijo.
–Yo creo que se ha ido modificando el escenario político electoral y hay un reposicionamiento de la izquierda por el enorme debilitamiento y la pérdida de confianza en el PAN, y en segundo término porque sí hay una corriente electoral muy fuerte en contra del regreso al pasado, y tercero, porque la base social natural de la izquierda, que no son los más pobres, porque lamentablemente los más pobres son objeto o el precarismo es objeto de la manipulación corporativa y fraudulenta en los votos, sino el sector organizado de la sociedad, que cada vez va teniendo definiciones mucho más claras hacia la izquierda.
–¿Ve posibilidades al PRD, aun en su estado actual?
–Al PRD en sí mismo, no; nadie puede pensar en ir solo. Si pensara cualquiera de los partidos de izquierda ir a competir solo, no tiene ninguna posibilidad. Nuestra posibilidad es en una coalición, en un frente muy amplio de las izquierdas, donde estén el PRD, el PT y Convergencia, pero con una política muy amplia de alianzas hacia el sector social, donde se incorpore indudablemente el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador y muchísimas expresiones regionales en el país.
“Este frente electoral, por decirlo de alguna forma, es PRD, PT, Convergencia y el movimiento y muchos más, y yo creo que es lo que hay que empezar a cobrar conciencia y a impulsar desde ahí.”
–¿Cómo se encuentra el PRD?
–Yo creo que el Partido de la Revolución Democrática está todavía con los resabios de una muy profunda división interna. Pienso que los resultados de las coaliciones de alguna manera tendieron una cortina de humo, primero sobre el fracaso tan profundo que tuvimos en Zacatecas; segundo, sobre la crisis interna que ahora se refleja en los procesos internos de selección de candidatos en Guerrero o en Baja California Sur.

“En fin, creo que prevalece una crisis interna que tenemos que asumir, donde hay que despojarse de este cáncer que es la vida tribal que ha ocupado todos los espacios de la vida partidaria y ha divorciado al PRD, no solamente de sus valores y principios de origen, sino de la iniciativa política y social.”

¿Qué es la Fundlocal?




En este espacio podrás encontrar información actualizada acerca de las actividades y el pensamiento de Alejandro Encinas Rodríguez, uno de los principales dirigentes de la izquierda mexicana.